lunes, 18 de octubre de 2010

Discurso

La enfermedad del nuevo milenio, desinterés o mal información, acerca del uso de sus audífonos y las consecuencias de los mismos en sus vidas.
Introducción:
La sordera es la dificultad o la imposibilidad de usar el sentido del oído debido a una pérdida de la capacidad auditiva parcial, la cual se denomina  hipoacusia, o a una pérdida total del sentido auditivo. Así pues, una persona sorda será incapaz o tendrá problemas para escuchar. Ésta puede ser un rasgo hereditario o puede ser consecuencia de una enfermedad, traumatismo, o exposición por largo plazo al ruido, por tal razón, el tema del cual les quiero hablar en mi discurso, son las consecuencias que tiene el excedernos tanto en tiempo como en volumen, de nuestros audífonos, teniendo como objetivo general, informar y conocer los daños que estos traen a nuestras salud, y al mismo tempo unos objetivos específicos como lo son el establecer los factores problemáticos y las recomendaciones sobre el uso de reproductores de música portátiles, como también los de sus audífonos,  de igual forma conocer qué tipo de audífono trae más perjuicios a nuestra vida y los procedimientos médicos a seguir cundo se sufre  de hipoacusia.
Por otro lado, ésta enfermedad está dejando de ser un padecimiento solo de los abuelos, para convertirse en la principal fuente por la cual los jóvenes se arriesgan a quedarse sordos treinta años antes que la generación de sus padres. Las obras en la vías, el trafico, las discotecas y principalmente el abuso de los reproductores portátiles de audio, son las principales fuentes que ocasionan la sordera, hipoacusia o enfermedad del nuevo milenio, por lo anterior y la mala información acerca del tema, mi justificación, es que no debemos de ser ajenos a las consecuencia que  los audífonos traen  a nuestras vidas, cada vez más, sobre todo adolescentes, utilizamos de forma inapropiada el uso de reproductores de música, provocando repercusiones muy negativas en la salud, debemos poner atención a la cantidad de volumen que escuchamos ya que la hipoacusia es una enfermedad silenciosa, donde sus consecuencias se ven a largo plazo.
Desarrollo:
Como primer punto que quiero desarrollar es dar a conocer por que se causa esta sordera y como la detectamos, ya que en la actualidad nos parece muy normal ver a una persona utilizando un reproductor de música, reproductor que está haciendo que miles de personas y en especial jóvenes entre 13 y 36 años, padezcan de una sordera a largo plazo. Sordera que se da no por usar dicho reproductor, por el contrario, la sordera del nuevo milenio, denominada de tal forma porque será la enfermedad con más índices de personas en muy poco tiempo, se da debido a que los jóvenes abusan del volumen de su reproductor portátil.
Si a esta nueva enfermedad le sumamos el enfrentarse cada día a numerosos ruidos que encontramos en la ciudad y los malos hábitos que tenemos como personas en muy poco tiempo ya no tendremos nuestra capacidad auditiva normal, además una prolongada exposición a un alto volumen en nuestro reproductor portátil y la baja calidad de los mismos y/o los audífonos, son factores influyentes para padecer de sordera. La falta de información y el desinterés de la persona que usa que usa un reproductor de audio, provoca que estos problemas sean cada vez más numerosos y que dejen en evidencia una futura generación con problemas de escucha.
Según el Dr. José Antonio Rivas, otorrinolaringólogo especialista  de la clínica Rivas, explicó en entrevista a RCN Radio.com, las principales causas por las cuales los jóvenes se están quedando sordos a tan temprana edad, las consecuencias y la forma de combatirlo.
“El ruido, sobre todo la música escuchada a u volumen elevado, esta enfermando el oído de los jóvenes entre 16 y 25 años, y los está preparando para otros daños”: Según el Dr. Rivas, escuchar música a 60 o 70 decibelio[1], es suficiente para producir una perdida leve de audición (hipoacusia), que se agrava con la edad. Incluso, les adelanta la sordera propia de la vejez.
Comienza con un quebranto de la audición, que va de 20 a 40 decibelios. El afectado deja de oír, generalmente, los tonos más agudos, como el timbre tradicional del celular, y los pitidos de las computadoras y de algunas maquinas. Mientras más alto sea su nivel, mayor será el daño que causa.
El Dr. Dice :”Por ejemplo, cuando uno ve a un joven con un reproductor de música digital y con auriculares dentro de sus oídos, y que la gente afuera lo está oyendo, muy probablemente, ese paciente empiece a presentar lesiones permanentes en el oído y disminución en la audición. Esto es fácil de identificar ya que cada vez se tiene que subir un poco más el volumen”, comento el especialista.
También, poco apoco, les destruye la habilidad de entender una conversación mantenida en voz baja. Es decir, que pueden oír pero no entender, esta pérdida convierte en una enorme dificultad, distinguir entre los sonidos de la s y la f.
Según el Dr. Rivas: “Esto también se presenta en personas de mediana edad que trabajan en fabricas, donde no tiene ningún control de la emisión de ruido; también lo encontramos en los aeropuertos con la turbinas de los aviones, y en las discotecas que ponen los parlantes a un volumen muy alto, muy cerca de las personas”.
Por otro lado,  y como segundo aspecto a desarrollar son la influencia que tienen los audífonos en el padecimiento de esta enfermedad, ya que los problemas auditivos se basan en dos factores, el nivel de presión sonora al que estamos expuestos, y el tiempo que estamos expuestos al mismo. Es allí donde entra en juego los audífonos, ya que todos no funcionan igual, y además, dependiendo del tipo de audífono que utilicemos  serán las consecuencias para nosotros, por ejemplo, auriculares que son a un bajo costo, tendrán la posibilidad de traer más perjuicios a nuestra salud, ya que son audífonos de muy baja calidad, y que no tienen las normas o los materiales necesarios para que cuiden la salud de nuestra vida.
Entre los audífonos de baja calidad encontramos los del tipo botón, son los más populares entre los utilizados para la reproducción portátil, tanto por su facilidad a la hora de transportarlos, como por su bajo precio. Pero al no poseer ningún tipo de aislamiento contra el ruido producido en el exterior, se tiende a subir el nivel sonoro de la reproducción para que el ruido de fondo no cubra lo que se quiere oír, con lo cual se pueden recibir altos niveles de presión sonora, pudiendo producir daño al sistema auditivo, esto es lo que normalmente sucede cuando se utilizan en el transporte público, como colectivos, trenes, etc., donde el nivel de ruido exterior es elevado. Adicionalmente, la presencia de bajas frecuencias en estos medios redunda en mayor enmascaramiento sobre la señal de audio reproducida.
3. Frente a una eventual sordera, el procedimiento que se debe seguir sin importar el grado o pérdida de audición es la realización de una audiometría donde el especialista observara el daño causado y las recomendaciones a seguir ya para toda persona la enfermedad no llega igual.
Conclusión:
Finalmente la gente joven no disfruta de un buen oído. Los excesos se pagan y con el oído también, No es problema exclusivo de la gente joven se trata de un problema cultural.  El darle un mal uso a los reproductores de música, y en el sentido de mal uso, está el mantener estos aparatos a un muy alto nivel de volumen, está haciendo que miles de personas puedan presentar una sordera a largo plazo.
Expertos en el tema, aseguran que el volumen que usamos los jóvenes en nuestros reproductores musicales, es igual o superior al de un avión al despegar, el abusar constantemente  de los reproductores de música, es algo que trae graves consecuencias para la capacidad auditiva de las personas, por tal razón es de vital importancia siempre estar atento a la cantidad de volumen que le estamos  colocando a el IPod, Mp3, celular, etc., no solo es importante esta precaución, sino además tener en cuenta que no es necesario tomar una decisión radical frente al uso de los audífonos, no es el hecho de quitarlos definitivamente,  sino de tener un uso prudente y adecuado de los mismos.
Sin embargo la mayoría de las personas son conscientes del daño que le están haciendo a sus oídos, pero son indiferentes frente al tema, cada persona toma las decisiones en su vida, cada persona es responsable de su vida, y por consiguiente de su salud.

Santiago Cardozo Fajardo
Técnicas de expresión oral y escrita


[1]  Unidad que expresa la cantidad de volumen de un reproductor acústico. Máximo 120 dB.

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